Testimonio de «Yerman» (Como llaman a este maestro voluntario en Nyangatom)

Crónicas de un Nyangaestro

Llevar a cabo un proyecto educativo en uno de los lugares más remotos del este de África, como lo es el proyecto de Ekisil, tal vez sea el sueño de la gran mayoría de maestros y personal docente del mundo, y en mi caso es un sueño hecho realidad gracias al duro trabajo de los misioneros de MCSPA y del grupo Ekisil durante más de cuatro años.

Permitidme en este caso no presentarme, para poder así llevar a cabo otro de mis sueños que no es otro que escribir un artículo desde el anonimato sin tener que poner nombre ni cara a este humilde Maestro. Simplemente comentaros un poco de mí y de mi historia reciente para poneros en contexto.

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Como ya he comentado, soy un joven maestro, de 29 años. Llegué hace 5 años por primera vez a la región del sur del valle del Omo (Etiopía), donde la tribu Nyangatom está asentada, de la mano del padre David Escrich y del padre Ángel Valdivia, los únicos a los que se ha de adjudicar el logro, tanto del proyecto educativo de Ekisil, como del resto de proyectos que aquí se llevan a cabo (Paz entre las distintas tribus de la zona, evangelización, proyectos de agua, sanitarios, agrícolas, empoderamiento de la mujer, por nombrar algunos). Volví a España en enero del 16 y a los 5 meses me fui a la India durante tres años como profesor de español, pero siempre con el anhelo de volver para, como es el caso, encargarme de poner en marcha un centro educativo para los jóvenes Nyangatom.

Me imagino que estaréis ansiosos por saber de qué trata este proyecto que he nombrado ya un par de veces. La idea del proyecto educativo de Ekisil surge después de pasar 6 meses entre las distintas tribus que habitan el llamado triángulo de Ilemi, triángulo que recoge las fronteras de Etiopía, Kenia y Sudán del Sur. Durante esos 6 meses nos dimos cuenta de que una de las necesidades más urgentes que había que cubrir era la de la educación. Al encontrarnos en una de las zonas más remotas y conflictivas de África ocurre que los distintos gobiernos tienen la región olvidada sin apenas cubrir las necesidades más básicas. Es por esto que nuestro equipo, conjuntamente con los misioneros de San Pablo Apóstol, se puso a trabajar en la planificación de una escuela en el poblado de Kakuta. 

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La idea de este proyecto es escolarizar de aquí a 10 años a 300 niños comprendidos desde la educación infantil hasta la educación secundaria. Hoy por hoy y debido a las restricciones del gobierno etíope, hemos empezado con un Day Care Centre (centro de día) para aquellos niños que entrarán en el sistema educativo etíope el año que viene. Tenemos ya construidas dos aulas con una capacidad de 30 alumnos cada una, letrina y duchas donde asear cada mañana a los alumnos (aún sin terminar), la residencia de los profesores y demás trabajadores (ambas también sin terminar), y un campo de fútbol de arena, a la antigua usanza. 

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En este mes que llevo aquí hemos cumplido varios de los objetivos que me había puesto. El primero era el escoger al profesorado cosa que no fue difícil, ya que al estar en una zona tan remota y apartada de la sociedad “normal” las aptitudes que buscábamos en los candidatos escaseaban. Hemos elegido a John, un joven Nyangatom de 26 años, padre de familia y con mucho entusiasmo por empezar a trabajar como docente. El segundo objetivo era el escoger al alumnado. Teníamos que decidir cómo escoger a 25 alumnos de entre unos 2000, así que decidimos escoger a los hijos de los trabajadores de la misión y antiguos colaboradores. Hemos fabricado las mesas y bancada del aula y hemos hecho un registro del material con el que contamos. El pasado martes 17 empezamos las clases, ¡qué alegría y que ilusión ver el aula llena de vida y ganas de aprender! 

Aún queda bastante por pulir, como puede ser el conseguir que se cumplan los horarios, enseñar al profesor recursos didácticos para las distintas materias que estamos impartiendo, financiación para terminar de construir las distintas instalaciones que quedan pendientes (cocina, aula polivalente, 4 aulas más, techo de las duchas, letrinas y casa de los profesores, etc.) y una gran cantidad de material como puede ser:

– Uniformes (hemos pensado en conseguir que el AMPA de algún colegio done los babis que las familias no vayan a usar más)

– Cuadernos, témperas, plastilina, cartulinas blancas y de colores, rotuladores, etc.

– y muchas otras cosas…

Si quieres colaborar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

¡Hay muchas formas de hacerlo!