marzo 16, 2019 por

NAROERENG, RIOKOMOR, TURKANA, KENIA. ABASTECIMIENTO DE AGUA A LA COMUNIDAD.

La zona de Turkana es semidesértica con pocos días de lluvia al año y la mayor parte de la población es todavía seminómada y de economía basada en el pastoreo. Estas dos condiciones, hacen que la supervivencia en la zona sea muy difícil durante las periódicas sequías que vive el área; y que se vean especialmente afectados los grupos más vulnerables: los niños menores de seis años, las mujeres embarazadas y lactantes y los ancianos. La falta de agua se convierte así en causa de hambre y pobreza endémica para gran parte de la población de Turkana.

 

Por este motivo, el proyecto consiste en proveer a la Comunidad de Naro Ereng, en las montañas del área de Kokuselei, de una fuente sostenible de agua potable. El objetivo del proyecto pasa por encontrar un punto con suficiente agua dulce en el subsuelo para permitir la perforación y dotar a las familias de agua para el consumo humano, animal y para la higiene.

Informe narrativo: La primera fase del proyecto, comienza cuando la Comunidad de Naro Ereng expone la necesidad de contar con un punto de agua potable en su área y la posibilidad de continuar el proyecto en un futuro con una bomba solar y una huerta para mejorar la alimentación de su gente.

Una vez recibida la petición se contacta al geólogo que determina el mejor lugar para perforar y entrega un informe que se presenta al gobierno para lograr todos los permisos pertinentes. Mientras tanto, en la comunidad se elige un comité encargado del pozo que debe aprender sobre el funcionamiento, el mantenimiento y la gestión comunitaria de un punto de agua. Para poder conseguir eso es necesario mantener diferentes reuniones con toda la comunidad.

Una vez conseguidos los permisos, la máquina de perforar acudió al punto señalado y tras varios días de trabajo consiguieron encontrar agua dulce y suficiente para toda la comunidad. Se instaló una bomba manual con un pequeño canal para los animales. Todo el proceso de perforación se vio terriblemente retrasado por las torrenciales lluvias que se vivieron durante los meses de febrero a mayo de 2018. La lluvia significa buenas noticias para las comunidades de pastores, pero hace que la perforación sea imposible puesto que se puede dar con falsos positivos de agua que den lugar después a pozos secos cuando los niveles de agua freática vuelven a la normalidad. Es necesario dejar pasar varios meses desde las lluvias para conseguir las condiciones óptimas de perforación.

El último paso es instruir a toda la comunidad y especialmente al comité sobre el uso adecuado del agua y el pozo.

Beneficiarios: Este proyecto beneficia de forma directa a unas 20 familias que viven en las proximidades del pozo y utilizan el agua para su consumo personal y para el de sus animales. También se beneficia a todas las comunidades nómadas que pueden utilizar este pozo como punto para abrevar a sus animales cuando viajan buscando pastos