agosto 27, 2019 por

Lobur, Turkana. Kenia.Mejora del acceso a agua para los habitantes semi-nómadas de las planicies del condado Turkana, Kenia, mediante la construcción de una charca o presa de materiales sueltos. 2019

El Condado Turkana está situado en el extremo noroeste de Kenia, en las fronteras con Etiopía, Sudán del Sur y Uganda. Se trata de una zona semidesértica localizada en el valle del Rift, con una extensión total de 77.000 km2que incluye los, aproximadamente, 6.000 km2del lago Turkana, con el que limita al este. Está situado entre los 10 00’ 5 00’ de latitud norte, y 34 00’ 36 45’ de longitud este. Está clasificado como zona ASAL (tierra árida y semiárida) y contiene grandes llanuras de arena y roca volcánica rodeada y atravesada por cadenas montañosas.

 

Turkana tiene una extensión de 77,000Km2 y una población de más de 850,000 habitantes. El Subcondado Kibish, donde se emplaza la acción de este proyecto, están conformado por 3 divisiones territoriales. La zona de acción de este proyecto, que es la zona de influencia de la contraparte local, Missionary Community of St. Paul the Apostle (MCSPA), se enmarca en la división administrativa de Kibish del sub-condado de Kibish; en el Triángulo de Ilemi. El triangulo del Ilemi es un territorio de unos 30.000 a 35.000 Km2 disputado entre Kenia, Sur de Sudán y Etiopía. Actualmente está bajo administración keniana.

 

Tradicionalmente, el triangulo del Ilemi ha sido una zona muy insegura debido al conflicto fronterizo, las luchas intertribales y el robo de ganado. El área es zona de pasto para los Turkana de Kenia, los Toposa de Sur del Sudán y los Nyangatom y Dassenech de Etiopía. Es el último resorte de pasto seco en la época seca para las 4 tribus susodichas.

El problema más grave para los Turkana desde hace aproximadamente cincuenta años es el hambre y el estado de pobreza endémica en que se encuentran. La falta de agua consecuencia de la pertinaz sequía es un elemento clave para que esta situación se perpetúe, por lo que se hace necesario incidir en ella para erradicar la desnutrición y posibilitarles una alimentación y, en consecuencia, una salud mejores.

Esta zona de la región es de un terreno semiárido, caracterizado por una llanura de arena y rocas volcánicas rodeado por montañas. El terreno se caracteriza también por innumerables ríos secos que van hacia el lago Turkana. Las temperaturas son muy elevadas durante todo el año y las lluvias son muy escasas, con lo que la población sufre la escasez de agua, teniendo muchas veces que andar entre 10 y 15- km para conseguirla, como se ha expuesto con anterioridad. Además, en Turkana, las épocas de sequía se suceden periódicamente. Esta situación se ha agravado desde 1991, llegándose a agotar las zonas de pasto reservadas para las épocas de sequía, así como los recursos tradicionales que utilizan los Turkana mientras esperan la época de lluvias.

 

Actualmente, y debido a la ausencia de una de las dos épocas de lluvias que debían haberse producido en 2018 y 2019, la región está en estado de alerta por hambruna aunque las lluvias de primeros de junio de 2019 han calmado la situación.

 

La causa de la muerte de los animales es siempre la falta de agua para beber en las épocas de sequía que se suceden a lo largo del año y la falta de pasto. Por ello se hace necesario encontrar medios que permitan mantener almacenada el agua de la lluvia durante las épocas secas, de manera que hombres y animales dispongan de tan esencial elemento para el desarrollo de la vida.

 

En una zona semiárida como ésta, el agua es la base primordial para cualquier desarrollo integral de la población. La falta de una dieta completa es también la causa de muchas enfermedades. Además de la necesidad de crear infraestructuras de agua para el consumo del ganado y de la gente, las comunidades han demostrado, en la práctica, el interés en desarrollar la agricultura a escala familiar, en tanto que dispongan de abastecimiento de agua constante. Por todo ello, la construcción embalses en esta zona  tendrá un gran número de consecuencias positivas para la vida y la salud de los beneficiarios.

 

Más allá del agravamiento de la situación en el momento que nos ocupa, el agua sigue siendo un elemento crítico en Turkana, como desencadenante de muchos de los problemas sanitarios que afectan a la población, principalmente enfermedades debidas al consumo de agua no potable y a la falta de higiene. Esta cadena de causa-efecto en torno a la problemática del agua está afectando a muchos sectores vitales para el desarrollo de la región y la mejora de sus condiciones de vida; de hecho, influye directa o indirectamente en áreas tan dispares como la educación, el medio ambiente, la nutrición o la salud comunitaria y más críticamente al mantenimiento de la paz en la zona.

Objetivos que nos hemos propuesto:

El objetivo general es mejorar la salud y nutrición de los habitantes semi-nómadas de las planicies de la zona del Norte del Condado de Turkana, Kenia.

 

El objetivo específico es mejorar el acceso a agua para los habitantes semi-nómadas de las planicies de la zona del Norte de Turkana, Kenia, mediante la construcción de una presa de materiales sueltos.

Beneficiarios:

La acción se dirige a las poblaciones nómadas y seminómadas del área de influencia de la MCSPA en el subcondado de Kibish. La población beneficiaria directa serán todos los habitantes seminómadas del área de acción del proyecto, aproximadamente unos 9,000 habitantes.

De una forma indirecta lo serán unas seis mil personas nómadas que puedan beneficiarse indirectamente de la existencia de agua en la zona. Hay que hacer especial mención a que las mujeres y niñas, aproximadamente el sesenta por ciento de la población mencionada,  se verán especialmente favorecidas por ser ellas las que tradicionalmente se encargan del abastecimiento de agua para la familia y los ganados y deben recorrer grandes distancias para conseguirlo. Por su parte, los hombres también verán como no necesitan desplazarse grandes distancias para que el ganado pueda beber y toda la familia se beneficiará de los efectos del agua, tanto en lo que se refiere a la alimentación y bebida, como a la higiene y mejora de las condiciones de salubridad.

Actividades:

1.Determinar junto con la población local el emplazamiento del embalse o presa.

2.Construir la charca o presa mediante buldócer.

3.Establecer a los responsables de la charca.

4.Impartir charlas de formación para los responsables de la charca en las tareas básicas de mantenimiento de las infraestructuras planeadas y para la población.

5. Organizar y coordinar a las comunidades locales.

6.Recoger las contribuciones de los beneficiarios.

7.Alimentar a los animales de pastoreo en los terrenos situados al margen de las zonas de construcción del embalse.

8.Continuar con la acción global de desarrollo en la zona.