marzo 4, 2020 por

Kokuselei, Turkana. Kenia. MEJORA DEL ACCESO Y LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS DE SALUD PARA LA POBLACIÓN SEMINÓMADA. 2020

KOKUSELEI es una comarca montañosa con un tipo de hábitat disperso hasta el que resulta difícil llegar.La base logística de la MCSPA en la zona está en la Misión de Nariokotome, a 140 Km de Lodwar, y a una hora de Kokuselei.

Desde allí, los asentamientos a los que dan cobertura los proyectos de desarrollo están comunicados por caminos rurales. Se trata de vías muy precarias y sólo transitables con vehículos todo terreno. Los caminos están hechos de arena y piedras, en algunas zonas señalizados con piedras más grandes en sus costados. Estos caminos han sido en su gran mayoría abiertos en el marco de proyectos impulsados por la misión: para el transporte de personal médico, maquinarias para perforación de pozos, construcciones, distribución de alimentos en Unidades de atención nutricional, entre otros.

La altitud de la zona oscila entre los 900 metros al oeste, al pie del macizo fronterizo con Uganda, y los 370 m hacia el este, en las orillas del Lago Turkana. Debido a su elevado nivel de alcalinidad, las aguas del lago no son aptas para el cultivo ni para el consumo humano.

Climatológicamente, la zona está considerada como “ASAL” (arid and semiarid land). Las temperaturas son uniformes durante todo el año, oscilan entre 28 y 39 grados a la sombra.

La esperanza de vida de la población es de 47 años. La mortalidad infantil es muy elevada, pero ha disminuido debido al esfuerzo llevado a cabo por el Gobierno y la Diócesis de Lodwar. Esta última es responsable del 60% de los servicios médicos en el Distrito.

En el distrito las instalaciones sanitarias son mínimas. Los hospitales más cercanos a las comunidades beneficiarias de la MCSPA son los de Lodwar o Lokitaung, ambos sin medios ni personal suficiente. En la zona hay 1 médico por cada 70.000 habitantes, y 1 enfermero por cada 5.200 habitantes

Los problemas sanitarios del distrito son los mismos que en el resto de Kenya pero más agudizados, debido a la constante presión por la escasez de agua, la incomunicación y el aislamiento geográfico; existen serias dificultades de acceso a los centros de salud: la distancia promedio al centro de atención sanitaria más cercano es de 80 Km, agravada por la falta de caminos y transporte.

El dispensario de Kokuselei atiende al año alrededor de 8.000 pacientes de todas la edades. Ofrece lo servicios de medicina preventiva con control del embarazo, atención al parto y traslado al hospital en caso de necesidad, vacunación infantil, asistencia gratuita a ancianos vulnerables y a la población de edad escolar sin apoyo familiar en sus necesidades sanitarias.

La población sobrevive en extrema pobreza en su mayoría y el hambre es un problema endémico. Por lo tanto necesitan ayuda en toda la asistencia médica que requieren, aunque los que pueden participan en los costes.

A diario, el dispensario de Kokuselei recibe pacientes desde todas partes del valle que acuden andando buscando consuelo y medicina. Malarias, infecciones respiratorias, enfermedades de los ojos y de la piel, diarreas, quemaduras y problemas con el parto; las afecciones son variadas pero con la ayuda de nuestros dos enfermeros y nuestro vigilante podemos atender a todo el que necesita cuidados. La medicina curativa tiene que ser cada vez más parte de la contribución de la comunidad, pero tenemos que acompañarlos en este camino. Se da prioridad a la atención a los niños, las mujeres embarazadas o lactantes y a los ancianos que reciben asistencia gratuita.

Además del trabajo en el dispensario, el programa de salud de Kokuselei cubre la atención a emergencias que llegan desde la comunidades aledañas o que es necesario ir a atender en el lugar  e incluso trasladar a otros centros de salud mayores como el hospital de la capital de turkana (a casi cinco horas en coche) o centros especializados fuera de Turkana. Para esto es necesario tener un conductor y un coche siempre listos para la movilización así como estar preparado para enviar una persona con nuestros pacientes a los hospitales para hacer seguimiento de los casos, cubriendo también los costes de hospitalización y traslado. Estos servicios suponen costes inesperados y muchas veces altos, pero salvan vidas.

Finalmente, desde el dispensario, se lleva a cabo todo el servicio de salud preventiva no sólo en nuestra zona, si no en las comunidades aledañas, especialmente en los puntos en los que tenemos centros de nutrición infantil. Esto se lleva a cabo mediante la visita mensual a 12 puntos de atención en los que nuestro coche, lleno de medicinas y con la ayuda de los dos enfermeros realiza el control nutricional de todos los niños menores de 6 años, hace la vacunación de los más pequeños, revisa a todas las embarazadas y lactantes (dándoles suplementos vitamínicos y hierro, suplementos alimenticios y revisando su estado general de salud) y atiende a cualquier enfermo que pueda haber en la zona. Este es un servicio de vital importancia para la prevención de enfermedades en los primeros años de vida y durante el embarazo y parto que son además las épocas de mayor mortalidad.

Los beneficiarios directos del proyecto son todas las familias de Kokuselei, así como de las comunidades aledañas en las que se hace clínica móvil y cuyos pacientes son referidos a Kokuselei en caso de problemas: Kabosan, Small Erus, Alagama, Ebur, Riokomor, Ekurruchanait, Keapat, Ngameriek, Loalany y Lowa. Estas mujeres, hombres y niños se beneficiarían de la atención médica básica, de la atención alrededor del parto ofrecida en el centro, del transporte de emergencia en caso de complicación y de unas instalaciones dignas, correctamente equipadas y suficientes para atender los casos de la zona. Permitirá además promover que las mujeres vengan a dar a luz al dispensario para evitar riesgos innecesarios y detectar de forma temprana complicaciones ya que tendrán un lugar digno y equipado al que acudir. Durante el 2018 se atendieron 7.860 pacientes.

El dispensario también ayuda de forma indirecta al resto de la población de Turkana al mostrar que con recursos limitados se puede dar una cobertura suficiente y digna a un terreno amplio y a un gran volumen de población, esto anima a otros centros a mejorar también los servicios que prestan.

LAS ACTIVIDADES QUE QUEREMOS LLEVAR A CABO PARA SEGUIR CON EL PROGRAMA DE SALUD EN LA ZONA SON:

  • En primer lugar, se pretende contratar dos enfermeros para realizar las tareas diarias de atención a pacientes, charlas de prevención, inventarios, estadísticas, etc.
  • Además, es necesario contratar un vigilante para asegurar la integridad de las infraestructuras así como de todo el equipamiento y las medicinas. Él se encarga además de velar por el bienestar de los pacientes y acompañantes que tienen que quedarse en el dispensario por la noche así como de la limpieza del centro.
  • Por otra parte, es necesario adquirir las medicinas y equipos médicos usados de forma permanente en el dispensario. Asegurarse que siempre tenemos suficientes medicamentos, material de cura, etc. para satisfacer las necesidades de nuestros pacientes, tanto en el centro de Kokuselei como en las clínicas móviles.
  • Finalmente es necesario realizar mantenimiento de las infraestructuras: limpieza, pintura, etc. que el uso, el calor y las difíciles condiciones dañan de forma periódica.
  • Es necesario también adquirir las medicinas del botiquín de emergencias para estar siempre preparados para los pacientes que puedan acudir o necesitar ayuda en sus hogares
  • Muy importante y necesario es el transporte, ya sea con nuestro coche, con la avioneta o en transporte público, es una de las partes más importantes puesto que las distancias, el estado de las carreteras, etc. pueden tener una gran influencia sobre el estado de salud de los pacientes. Es necesario cubrir estos costes tal cual aparecen, tener siempre un coche y un conductor listos y contar con una persona para acompañar a los pacientes si tienen que ir fuera del valle de Kokuselei.
  • Finalmente surgirán muchos costes hospitalarios, de estancia, cirugías, medicinas, etc. Es necesario cubrir estos gastos tal cual aparecen para que las emergencias puedan ser atendidas correctamente.
  • En cuanto a la clínica móvil, es necesario adquirir las medicinas y vacunas necesarias para atender a los niños menores de seis años y las mujeres de las comunidades en las que se realiza. Es necesario además adquirir comida y suplementos alimenticios para dar a las embarazadas y los niños en estado de malnutrición para evitar otras enfermedades y el deterioro de su estado.