La crísis del COVID 19 llega a Muketuri, repartiendo comida seguimos nuestra principal labor en Etiopía: asegurar la nutrición.

La crisis del Covid 19 llega a Muketuri.

El coronavirus no entiende de fronteras, y sus consecuencias, han llegado hasta nuestra misión de Muketuri, en Etiopía. Ante el reto del confinamiento, no podemos dejar de realizar nuestros proyectos de desarrollo y debemos ser creativos y sólidos para permanecer cerca de una población para quien la posibilidad de quedarse en casa y sobrevivir con lo que uno tiene almacenado, sencillamente, no existe. Primero, porque no hay mucho que guardar y, luego, porque las casas son espacios pequeños y no aptos para almacenar, prácticamente, nada. A lo cual se suma otra imposibilidad en el hogar, la de guardar confinamiento, pues en gran cantidad de viviendas el espacio es único o, como mucho, dos habitáculos separados por una pared.

Las consecuencias de la paralización económica están siendo terribles. Los más afectados son los jornaleros, los que trabajan cada día para comer, estos se han quedado muy desprotegidos.

El centro infantil San José está cerrado, siguiendo las medidas sanitarias para controlar la expansión de la pandemia. El objetivo principal del centro materno-infantil es mejorar la nutrición de las familias, en especial de los niños. Por ello, hemos querido permanecer cerca de ellos, en este confinamiento y hacerles llegar nuestra ayuda. Es muy difícil para las personas beneficiarias de nuestros proyectos tener una alimentación básica si no les apoyamos con el reparto de alimentos. También los niños cuya nutrición es básica para su correcto desarrollo posterior, reciben una comida diaria en nuestros centros y al cerrar hemos entendido que no podemos dejarles sin alimentar.

Con creatividad, esfuerzo y esperanza hemos empezado a fabricar mascarillas, y repartir a las familias más necesitadas huevos y harina una vez por semana. Creemos que esta situación va a durar 3 meses y nos preparamos para afrontar el reto de mantener a las familias bien alimentadas.

Dentro de una crisis con consecuencias muy duras para los etíopes. Las medidas de aislamiento e higiene en este país, el un lujo que muchos no se pueden permitir. En la misión, sin embargo, mantenemos la esperanza, nuestra principal labor en Etiopía, dar agua y alimento, continua con el reparto de comida, mascarillas. Las familias a las que estamos dando comida son familias de los niños más pobres que vienen al Centro.

Seguimos trabajando con la ayuda de todos vosotros amigos y benefactores, muchas gracias por vuestro apoyo.